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miércoles, 30 de octubre de 2013

Buenas razones para dejar una empresa

"Para que hacer algo si no va a ser grande?"
Peter Block

Validar por que se renuncia a las organizaciones debería ser un  estudio obligado hacia el interior de cada empresa ya que el indicador de gestión de rotación,es a nivel global, uno de los más importantes para medir el desempeño  frente al manejo del talento. La realidad es que este estudio rara vez se realiza, es más, muchas veces se esconde debajo de la alfombra para guardarle la espalda a aquellos genios gerenciales con los que es imposible trabajar. Sin embargo, le he dedicado algo de tiempo (hay poca ciencia detrás de mis afirmaciones pero sí muchas horas de conversaciones informales) a construir un listado que creo no dista mucho de la realidad y que creo puede ayudar a la hora de construir los planes de cambio de las culturas organizacionales de alta rotación:

1. Burocracia: Si bien es muy típico de las organizaciones familiares o de las estructuras jerárquicas de vieja guardia, la verdad es que es muy frecuentemente, la forma de justificar una gran cantidad de mandos medios dedicados fundamentalmente a decir "NO". Es la enfermedad de las organizaciones ineficientes, enemigas de la creatividad y productivas a la hora de redactar reglas que no hacen sentido.
2. Falta de Emprendimiento: Nada más emocionante que un nuevo proyecto, que ponga a prueba la creatividad, el trabajo en grupo, la orientación al resultado, el estrés de salir a tiempo, de  ganarle a la competencia. El talento clave no esta allí por el sueldo ni por el poder,sino por la oportunidad de trabajar en algo grande, visionario. Las culturas maduras, dedicadas a mantener su cuota de mercado, pero donde se pierde la creatividad y la vocación de riesgo, son perfectas para dejar ir talento clave, sobre todo talento joven que necesitan de esta adrenalina.
3. Falta de Políticas de Evaluación de Desempeño: La gente necesita feedback. Necesita saber qué hace bien y en donde pueden mejorar. Necesitan la palmada en la espalda ante el éxito, y el acompañamiento cuando los resultados no se están dando y hay hacer ajustes en alguna habilidad. Sé que hay estilos informales en donde esta evaluación se hace en el día a día, pero en general, a la gente le gusta que haya formalidad  en el proceso de evaluación, que se tomen el tiempo para acentuar fortalezas y debilidades y que haya un plan concreto de mejoría. La falta de una política clara, genera la impresión de que ,..la verdad, no les importa.
4. Falta de Políticas de Carrera: Estas si que es común. "Fui feliz pero no tenía a donde crecer". Es cierto que no siempre hay para donde crecer, y que por más que se flexibilice una estructura, hay momentos en donde simplemente no hay mas espacio. La realidad sin embargo, es que los altos potenciales, precisamente aquellos con resultados sobresalientes, son los que más rápido van a querer asumir nuevas responsabilidades y o se les dan, o simplemente se van a ir. Ojo, no siempre van detrás de un título, ni de la oficina de la esquina. Van detrás de proyectos retadores. Si no los tiene,..algo grave esta pasando.
5. Cambio de prioridades estratégicas: Nada más desmotivante. Así suene a jerga de consultor estratégico, en general, la gente se casa con una visión. Una grande, inspíradora, retadora, de esas que hinchen el pecho y que generen orgullo y sentido de pertenencia. Se puede a veces matar proyectos, pero los timonazos de 180 grados en las prioridades estratégicas son una gran fuente de desmotivación.
6. Falta de contacto o puntos de chequeo: Bueno es dar libertad, espacio a la creatividad, el famoso empoderamiento. Sin embargo la gente necesita visibilidad. Necesita saber si van por el camino correcto. Necesitan saber que lo que hacen es Importante!. Nada peor que sentir que lo que se esta haciendo es irrelevante, que a nadie le importa empezando por el superior jerárquico. 
7. Talento Mediocre: Jobs decía que a la gente talentosa le gusta trabajar con gente talentosa. Al contrario, nada más despachador que trabajar con gente mediocre. Al final, es de la gente de la que se aprende. Si el equipo esta lleno de gente regular, algo falla en las políticas de reclutamiento o de compensación y verá ir a la mejor gente por la puerta de adelante. 
8.Falta de Apertura a las Ideas: Las organizaciones autocráticas, cerradas, aquellas del "Si Señor", son, en general, una burla a la inteligencia. Partir de la base de que es la jerarquía, la "experiencia", la dueña del saber, es negarse a la innovación, a la creatividad, a la crítica y a la capacidad grupal de mejorar. Buena excusa para irse.
9.Un mal jefe: Es de todas la más común. Bien dicen que no se renuncia a las organizaciones sino a un mal jefe;y es que, desafortunadamente, en muchas ocasiones los malos jefes son mediocres, autocráticos, de poca visión, en fin, son la síntesis perfecta, a veces solo incompleta, de varios de los defectos mencionados.

La lista esta inconclusa. Se quedan por fuera algunas obvias como un mal sueldo o problemas de tipo ético, pero creo que no dista mucho de la realidad. Se oyen sugerencias!!

lunes, 24 de junio de 2013

Reclutando Viejitos de 50

Vamos por partes. Lo primero es que el mundo corporativo va a tener que leerse las últimas estadísticas publicadas en relación con la esperanza de vida mundial. América Latina tiene hoy una esperanza de vida de 74,4 años, habiendo aumentado en 3 años desde el 2000 y en cerca de 6 años en los últimos veinte.No nos va nada mal comparativamente vs los 78 de los Norte Americanos o los 82 de los Japoneses que son los más longevos, exceptuando  algunas familias en el mediterráneo que comen pescado,  beben vino, pasan bueno y  viven noventa y tantos en promedio. En conclusión estamos viviendo más, mejor y por lo tanto somos productivos por más tiempo. Que van a hacer con la población mundial si la descartamos laboralmente a los 50s. 

El segundo elemento a considerar también es demográfico. Hay una distorsión poblacional entre los llamados baby boomers (nacidos entre 1946-64), y la generación subsiguiente, la generación X. Un estudio reciente de  Barry Bluestone de Northeastern University en Boston, prevee que sólo los Estados Unidos podrían tener cerca de 5MM de vacantes en los  próximos 8 años en las industrias de la educación, salud, gobierno y organizaciones no gubernamentales. Su conclusión es que la generación X no alcanza, y el tipo de trabajos que los BBoomers hacen  parece no atraerle mucho a la generación Y y a los famosos nativos digitales. Conclusión: No los dejen ir, no los pensionen, déjenlos trabajar más años,  van a hacer mucha  falta.

El tercer argumento  es que las estadísticas mundiales sobre rotación en el trabajo  muestran una permanencia de 3,4 años por persona/cargo. La gente después de cierto tiempo se aburre, quiere crecer y se va, esto cuando no encuentra posibilidades internas de crecer. Digo lo anterior por que existe el paradigma en el mercado de contratar siempre "altos potenciales" que "hagan carrera" en la  empresa. Señores la mala noticia es que esos "altos potenciales" son los que más rápido se mueven. Por obvias razones el mejor talento es el que más rápido se aburre de hacer los mismo y necesita retos constantes de crecimiento y aprendizaje. Parecería que nos quedamos con la idea de las empresas Japonesas del siglo pasado en donde los empleados duraban toda la vida en una organización: eso ya no pasa.Que sentido tiene entonces soñar "únicamente" con jóvenes talentos de alta rotación cuando el mercado ofrece también soluciones espectaculares en la gente experimentada?

Finalmente un reciente estudio de Booz Allen & Hamilton indica que la rotación de CEO´s es la mas alta (15%) desde el año 2000 con un promedio de edad de 54 años para los nuevos reclutados. Parecería que las canas definitivamente aportan y que la experiencia se valora mucho en cargos de primer nivel ejecutivo y en los de Gobierno Corporativo.

Creo que los argumentos sobran para que exista una reflexión en el mundo corporativo que debería romper el paradigma de la edad a la hora de reclutar talento ejecutivo. Estoy de acuerdo que hay ciertas "características" que "podrían" encontrarse más comúnmente en gente joven que en gente mayor: energía, flexibilidad, adaptabilidad, orientación al logro, etc. Sin embargo la experiencia, madurez, conocimiento, compensan de lejos y con creces, sobre todo cuando la humanidad ha logrado avances que permiten que hoy un joven de 50 se parezca mucho a un viejito de 25 de hace 50 años.

martes, 4 de junio de 2013

El Castigo de Sisifo



Cuenta la Mitología Griega que Sísifo, astuto navegante y comerciante,  que tuvo fama desde los tiempos de Homero por ser el más inteligente y sabio de los hombres, cae en el pecado de la avaricia y utiliza el asesinato de viajeros y caminantes para incrementar su riqueza. Después de apresar a Tanatos, quien había ido a buscarle para llevarle al inframundo, debe ser Ares quien finalmente lo capture y lo custodie al infierno.

El astuto Sísifo, logra sin embargo burlar la muerte y a las autoridades del infierno, bajo el pretexto de volver al mundo superior a castigar a su esposa por no haber cumplido con los ritos de su entierro. Esta vez, debe ser Hermes quien lo conduzca de nuevo al inframundo en donde finalmente deberá cumplir con su castigo.

A Sísifo no se le impuso como castigo la muerte. Se le impuso como castigo empujar por siempre una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, para que antes de alcanzar la cima la piedra rodara hacia la base en donde debía reiniciar su castigo, así por toda la eternidad. Sísifo no debía morir, pero su precio sería nunca descansar en paz.

Si bien Camus utiliza a Sísifo para hablar del "hombre del absurdo" y construir su teoría sobre el suicidio, no pretendo meterme en estas honduras, sino mas bien en aquellas descritas por los experimentos que Dan Ariely recrea en su charla en "Ted" sobre aquello que nos hace sentir felices en nuestro trabajo.

En sus experimentos, Ariely recrea el  castigo de Sísifo. En sus investigaciones, Ariely y su equipo evidencian como el ser humano pierde rápidamente la motivación por una tarea cuando esta es repetitiva, cuando esta no está determinada por un sentido de valor, o cuando la tarea o el rol del individuo es ignorado. 

Variados son los ejemplos en los que su equipo determina que los entornos organizacionales, incluso los más sofisticados, repiten invariablemente uno de estos tres errores sometiendo al empleado al castigo de Sísifo, matando sin duda la creatividad, pero sobre todo aniquilando la motivación intrínseca del empleado que por encima de la remuneración, lo que en últimas necesita es que su trabajo tenga un propósito para la organización, sea valorado y le permita al individuo tener un reconocimiento.

El mundo corporativo que tanto habla de liderazgo debería centrar parte importante de sus esquemas de retención en estas variables que son la clave de acuerdo a Ariely, al sentido que le damos como individuos al trabajo.No importa lo sencilla de nuestra labor, esta debe estar revestida de Propósito. Queremos sentir que nuestro esfuerzo, desde el más sencillo hasta el más complejo tenga valor para nuestra organización y finalmente entender que generalmente nuestra mayor satisfacción va unida al reconocimiento.

Lo increíble de este ejercicio fue entender que ignorar la labor de alguien tiene un efecto igual de traumático o desmotivamente que criticarlo. La retroalimentación, incluso cuando es negativa, implica reconocer el esfuerzo del individuo así sea para corregirlo. 

Les recomiendo la charla de Ariely. Su formula es sencilla pero los efectos de no aplicarla pueden ser catastróficos!!.